Al menos cinco personas murieron tras un nuevo ataque del Ejército de Estados Unidos contra dos presuntas narcolanchas, en el marco de la ofensiva militar que Washington mantiene desde septiembre pasado contra el narcotráfico en aguas cercanas a Colombia y Venezuela.
La operación fue confirmada por el Comando Sur estadounidense, que informó a través de la red social X que el ataque se llevó a cabo el 31 de diciembre. Según el comunicado oficial, el bombardeo dejó un saldo de tres muertos en una embarcación y dos en la otra. Las autoridades indicaron que las lanchas estaban “operadas por organizaciones terroristas designadas” y utilizaban rutas habituales del tráfico ilegal de drogas.
El anuncio estuvo acompañado por un video de 21 segundos que muestra el momento del ataque aéreo sobre las embarcaciones. Se trata del segundo operativo en apenas dos días, luego de que el 30 de diciembre el Comando Sur informara la destrucción de otras tres lanchas y la muerte de al menos dos personas.
Las autoridades estadounidenses no precisaron si las acciones se desarrollaron en el sur del Caribe o en el Pacífico oriental, las dos zonas donde se ha intensificado la presencia militar. Desde septiembre de 2025, Estados Unidos asegura haber destruido cerca de 40 narcolanchas y provocado alrededor de 110 muertes en el marco de estos operativos.
Este despliegue forma parte de una estrategia más amplia del gobierno de Donald Trump, que sostiene que Venezuela funciona como un “narcoestado” bajo el control del régimen de Nicolás Maduro, y que el combate al narcotráfico es central para frenar el ingreso de drogas a territorio estadounidense.
En paralelo, la administración norteamericana denunció la usurpación de activos de compañías petroleras estadounidenses en Venezuela y confirmó la confiscación de buques que transportaban crudo venezolano, acciones que ya se concretaron en al menos dos oportunidades.
Además, trascendió que la CIA habría participado recientemente en un ataque con drones contra una zona de atraque utilizada por narcotraficantes venezolanos, lo que representaría la primera operación directa conocida en suelo venezolano desde el inicio de esta campaña militar.
Washington sostiene que estas acciones se enmarcan en un “conflicto armado” contra los cárteles del narcotráfico, mientras continúa reforzando su contingente naval en la región para aumentar la presión política y militar sobre el gobierno de Maduro.







