Mediante el Decreto 2/2026, publicado este lunes en el Boletín Oficial, el Gobierno Nacional formalizó su retiro definitivo de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) y transfirió el control pleno de la compañía a la Provincia de Catamarca, que pasa a ser el principal socio y responsable de su gestión.
Con esta decisión, el Estado Nacional deja de integrar la estructura societaria y administrativa de YMAD, empresa interestadual creada en 1958 a partir de la Ley N.º 14.771 y del histórico Acta del Farallón Negro. A partir de ahora, la composición accionaria quedará conformada por un 60 % en manos de la Provincia de Catamarca y un 40 % correspondiente a la Universidad Nacional de Tucumán (UNT).
El decreto también establece una reconfiguración del directorio de la empresa, que será presidido por un representante de Catamarca y contará con cuatro vocales: dos designados por la provincia y dos por la UNT. Asimismo, se derogan artículos de la normativa original que preveían la participación del Estado Nacional en la conducción de la compañía.
Según los fundamentos oficiales, la salida de la Nación responde a criterios de eficiencia fiscal y administrativa, ya que el Estado Nacional no ejercía control efectivo ni percibía beneficios económicos derivados de su participación en YMAD.
El traspaso se sustenta en un nuevo Acuerdo Modificatorio del Acta del Farallón Negro, firmado en diciembre de 2025 entre la Provincia de Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán, y ahora refrendado por el Poder Ejecutivo nacional.
Con esta medida, YMAD pasa a ser una empresa gestionada exclusivamente por actores provinciales y académicos, marcando un cambio histórico en la administración de los recursos mineros vinculados al yacimiento Farallón Negro y consolidando el rol de Catamarca en el control estratégico de la actividad.







