La dura caída de Boca Juniors por 2-1 frente a Vélez en Liniers generó un fuerte sacudón puertas adentro. El presidente Juan Román Riquelme reunió al plantel y al cuerpo técnico en el predio de Ezeiza para expresar su preocupación por el nivel mostrado, especialmente cada vez que el equipo se aleja de La Bombonera.
La reunión en Ezeiza
- El encuentro se dio tras el entrenamiento de la tarde, luego de que Claudio Úbeda decidiera cancelar el día libre que estaba programado.
- Riquelme tomó la palabra y luego abrió el espacio para que los referentes del plantel compartieran sus opiniones.
- El mensaje fue claro: el equipo necesita más juego, rebeldía y compromiso, ya que los errores individuales y la falta de reacción se repiten en los partidos de visitante.
El golpe de la derrota
La caída ante el Fortín dolió más por las formas que por el resultado. Boca mostró nuevamente un rendimiento apagado, similar al que ya había sufrido contra Estudiantes en el Torneo Apertura, cuando los juveniles lograron cambiar la cara del equipo y dejaron en evidencia a los titulares habituales.
Lo que viene
- Domingo 15 de febrero – 19:30: Boca recibirá a Platense en La Bombonera.
- Viernes 20 de febrero: enfrentará a Racing en un duelo interzonal, también como local.
El Xeneize buscará recomponer su imagen en casa, donde suele mostrar otra versión, y disipar las dudas que lo acompañan cada vez que juega fuera de su estadio.







