El estudio atribuye la caída a menores transferencias y recursos coparticipables enviados por la Nación.
La caída de la recaudación nacional y el desplome de las transferencias discrecionales dejaron un fuerte agujero en las cuentas provinciales. Entre la merma de los recursos coparticipables y el retroceso de las transferencias no automáticas (TNA), las provincias acumularon una pérdida de $15,3 billones (a precios de febrero de 2026) respecto a los niveles de ingresos que recibían en 2023. El recorte impacta de lleno en la capacidad fiscal de los distritos para sostener servicios, inversión pública y políticas sociales, en un contexto donde el deterioro de los ingresos de los hogares profundiza las dificultades para cubrir gastos básicos.
El impacto alcanza a las 23 provincias, con varias jurisdicciones que superan el billón de pesos de caída acumulada. En términos absolutos, Buenos Aires aparece como la más afectada: entre 2024, 2025 y los primeros meses de 2026 perdió $10,9 billones en recursos nacionales respecto de lo que habría recibido si se hubieran mantenido los niveles de 2023. Detrás se ubican Santa Fe, con una merma de $2,2 billones, y Córdoba, con $1,9 billones, seguidas por Chaco, Entre Ríos, Santiago del Estero y Tucumán, todas con recortes superiores al billón de pesos.







