La firma Vic Mol, del Parque Industrial de La Rioja, quebró por el desplome del consumo y la apertura de importaciones.
La crisis que sacude a la industria textil en toda la Argentina, por la caída del consumo y la apertura de importaciones, sumó un nuevo capítulo en el Parque Industrial de La Rioja. La empresa Vic Mol, un reconocido taller textil dedicado a la confección de indumentaria femenina para primeras marcas nacionales, anunció el cierre definitivo de sus puertas y despidió a más de 20 trabajadores.
Con este cierre, la Federación Obrera de la Industria del Vestido y Afines (FONIVA) salió a advertir por el desmantelamiento del polo productivo provincial. Según el gremio, ya son 13 las empresas textiles que quebraron o abandonaron la provincia en los últimos tiempos, consolidando un alarmante proceso de desindustrialización local.
El trasfondo detrás de la caída de Vic Mol, perteneciente a la firma Mazalosa S.A., combina el derrumbe del poder adquisitivo interno con un cambio de estrategia comercial por parte de los grandes jugadores de la industria en Argentina.
Según explicaron fuentes gremiales, la dinámica que sostenía a estas pymes proveedoras se rompió: por un lado, la fuerte contracción del consumo obligó a las marcas nacionales a recortar drásticamente sus órdenes de producción. Por el otro, la flexibilización para el ingreso de productos del exterior incentivó a que esas mismas firmas dejaran de encargar la confección en talleres locales para transformarse directamente en importadoras de prendas terminadas.
Gustavo Castro, delegado de la FONIVA en La Rioja, describió con crudeza la situación al Canal 9 de La Rioja: “Lamentablemente cerró sus puertas Vic Mol. Hacía ropa de mujer para grandes marcas y, por la caída del consumo, tuvo que cerrar”.
Desde FONIVA señalaron que en la actualidad la incertidumbre laboral reina en el Parque Industrial riojano, un territorio que históricamente funcionó como uno de los principales motores de empleo de la provincia y que hoy atraviesa horas críticas. El goteo de despidos y la reducción de personal se volvieron una constante que mantiene en alerta a la conducción sindical.
De todas maneras, Castro rescató la postura que asumieron las autoridades de la firma al momento de comunicar la decisión, diferenciándola de otros cierres patronales en los últimos tiempos: “Reconozco el buen accionar de la empresa para cerrar los vínculos. Estamos en la instancia de arreglar el pago de las indemnizaciones”.
La secretaria de Trabajo de La Rioja, Myriam Espinosa, confirmó la situación y explicó que la firma comunicó oficialmente su decisión de cesar sus actividades debido a la fuerte caída en las ventas y el deterioro del consumo a nivel nacional. “Lamentablemente, 20 familias han quedado sin su puesto de trabajo. La empresa no pudo resistir la caída en las ventas y el consumo que existe en todo el país”, sostuvo la funcionaria, y agregó: “Hoy vemos cómo las políticas públicas nacionales desprotegen a la producción y terminan afectando directamente a los trabajadores”.
Espinosa destacó que la firma mantenía un funcionamiento regular y que nunca había generado intervenciones de la Secretaría de Trabajo por incumplimientos laborales pero la situación se volvió insostenible. “Muchas empresas están vendiendo con márgenes mínimos o directamente al costo para sobrevivir. En este caso, la empresa entendió que ya no tenía alternativas para sostenerse”, indicó.
“La noticia es muy dura, pero al menos hubo respeto hacia los trabajadores. Hablaron personalmente con ellos antes de formalizar todo el proceso y evitaron que se enteraran únicamente mediante un telegrama”, explicó, y confirmó que la empresa asumió el compromiso de abonar el 100% de las indemnizaciones correspondientes.







