A la vez, el 9,4 % se encuentra bajo la línea de indigencia, según en datos oficiales del segundo semestre de 2025.
El documento establece que la pobreza en niñas, niños y adolescentes aumentaría 6 puntos si no existieran las transferencias monetarias. Rafael Ramírez Mesec, representante de UNICEF en Argentina, explicó que estos mecanismos protegen el acceso a alimentos y son cruciales para evitar que muchas familias caigan por debajo de la línea alimentaria. Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión y Monitoreo de UNICEF en Argentina, añadió que la eficiencia del gasto social depende de combinar la cobertura y la precisión en la asignación, y destacó que el 42,8% de los menores enfrenta al menos una privación no monetaria en áreas como vivienda y educación.
Además, se observó que 7 de cada 10 hogares con niñas y niños recurrieron a formas de ayuda o endeudamiento en el último año, mientras que esta cifra es menor en hogares sin menores. Se proyecta que la pobreza infantil alcanzará el 44,4% y la pobreza extrema el 10,8% en el primer semestre de 2026. Estos resultados fueron presentados en un evento de UNICEF Argentina en Buenos Aires, donde también se discutió el presupuesto destinado a la niñez.
En cuanto al presupuesto nacional de infancia, se registró una leve recuperación del 4% en 2025 comparado con 2024, debido a la expansión de políticas de protección de ingresos. Sin embargo, para 2026, el presupuesto muestra signos de restricción, con una ejecución real 6% inferior en los primeros meses del año en comparación con 2025, afectando áreas como educación, nutrición y protección de derechos. Se estima que, sin cambios en los créditos presupuestarios, el financiamiento para la niñez podría caer un 16% respecto al gasto de 2025. El informe se basa en datos oficiales hasta el 13 de mayo y busca informar sobre la inversión pública en la niñez en Argentina.







