El empresario argumentó que los demandantes compraron el token por voluntad propia y conocían la volatilidad del mercado cripto.
El empresario argumentó que los demandantes compraron el token de forma voluntaria y eran conscientes de la volatilidad del mercado de criptomonedas. Mauricio Novelli, un lobbista implicado en el caso del token $LIBRA, afirmó que los querellantes no lograron demostrar ser víctimas de un engaño y pidió que se excluyera a los inversores que se consideraban damnificados. Su defensa sostiene que no se cumplen las condiciones para calificarlo como una estafa.
Novelli presentó sus argumentos al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi en un escrito. Afirmó que la compra del token fue voluntaria y que los demandantes conocían los riesgos del mercado cripto. Mencionó que «todo lo que dijo el presidente sobre el tema era cierto» y aseguró que no había afirmaciones falsas por parte de los imputados. Consideró que lo que se observaba era un fenómeno especulativo de un mercado no regulado, un activo digital muy volátil y decisiones patrimoniales tomadas libremente por los inversores.
Añadió que los inversores ingresaron a este mercado de alto riesgo con la expectativa de obtener ganancias rápidas. La defensa de Novelli también explicó que el token se emitió de manera pública y funcionaba mediante tecnología blockchain. Finalmente, defendió que la caída del precio de LIBRA se debía a la naturaleza del mercado especulativo y cuestionó que hubiera habido un «rugpull», argumentando que no se había probado que existiera engaño.







