En 1987, un grave accidente de radiación en Brasil dejó cuatro personas fallecidas y 249 envenenadas por radiación.
Este incidente se relaciona con un robo reciente de una cápsula de Cesio-137 en el Instituto de Cardiología de Rosario, donde la alerta nacional continúa mientras se investiga el caso.
El Instituto Goiano de Radioterapia en Brasil, que fue abandonado en 1985, contenía una unidad de teleterapia con cesio-137. Este material fue robado el 13 de septiembre de 1987 por Roberto dos Santos Alves y Wagner Mota Pereira, quienes lo llevaron en carretilla a la casa de uno de ellos, cerca del hospital abandonado. Allí, desmantelaron el equipo para vender las partes y trataron de abrir la cápsula de cesio, lo que causó que comenzaran a experimentar vómitos, diarrea y mareos, que inicialmente atribuyeron a alimentos en mal estado.
Después de vender partes de la cápsula a una chatarrería, el dueño mostró el cesio expuesto a amigos y familiares, lo que provocó que muchas personas tocaran el material radiactivo. Durante dos semanas, quienes tuvieron contacto experimentaron síntomas, lo que llevó a la esposa del chatarrero a entregar la cápsula a las autoridades. Esto resultó en un operativo de emergencia que sometió a más de 112,000 habitantes a controles radiactivos. Se confirmaron 249 envenenamientos por cesio, con cuatro muertes, incluido un menor.
El Cesio-137 es un isótopo radiactivo creado artificialmente, usado en medicina y la industria, pero su manejo inadecuado es muy peligroso, causando quemaduras, daño celular y enfermedades serias.






