Es la dueña del auto bajo la lupa y la tercera pieza en la trama de encubrimiento que investiga la Justicia.
Soledad Andreani es la tercera persona detenida por el femicidio de Agostina Vega, de 14 años. Está acusada de encubrimiento agravado, al igual que Osvaldo Fassetta, el segundo detenido. Los investigadores la consideran fundamental en la logística posterior al crimen, supuestamente para eliminar evidencia y asegurar la impunidad del principal acusado, Claudio Barrelier.
Andreani tiene una conexión significativa con Barrelier, ya que se la señala como la dueña o usuaria habitual de un Ford Ka negro, que está retenido como prueba esencial. Se sospecha que este auto fue utilizado para trasladar los restos de la adolescente desde la casa de Barrelier hasta un descampado en barrio Ampliación Ferreyra, donde fueron encontrados tras búsquedas exhaustivas. Antes de que se llevaran a cabo pruebas científicas con luminol, se dio la orden de limpiar a fondo el vehículo para borrar material genético, en lo que Andreani habría participado directamente.
Andreani también tenía un papel oscuro en un establecimiento nocturno llamado Wachitas Bar. Testigos, incluidos ex-empleados, la describen como una figura manipuladora que controlaba el lugar, donde gestionaba un sistema de servicios sexuales y se quedaba con el 50% de las ganancias. Además, se sospecha que estuvo involucrada en actividades relacionadas con drogas y la presencia de menores.
La estrategia judicial para el 19 de junio implica que Andreani será llamada a declarar como imputada por encubrimiento. Se espera que se niegue a declarar, como lo hicieron Barrelier y Fassetta en el pasado, utilizando su derecho a no incriminarse. Su defensa buscará acceder a las pruebas del caso antes de que ella hable con el fiscal, ya que el expediente ha estado bajo secreto.







