El documento oficial que incomodó al Gobierno antes de la renuncia.
Entre los documentos que anticiparon el desgaste político de Manuel Adorni antes de su renuncia, uno de los más incómodos fue una respuesta oficial sobre viajes presidenciales: allí el Gobierno negó que Bettina Julieta Angeletti integrara comitivas oficiales, pero admitió que figuró como invitada “solo ida” en vuelos del ARG-01 durante una gira de Javier Milei por Estados Unidos.

La información surgió de respuestas a pedidos de acceso a la información pública dirigidos a áreas de la Secretaría General de la Presidencia, en los que se consultó por viajes, comitivas, invitados, traslados y alojamientos.
El documento oficial indicó que, durante el período solicitado, “no hay registros” de que Angeletti haya formado parte de comitivas oficiales, tanto en viajes al exterior como al interior del país. Sin embargo, acto seguido consignó su presencia como “invitada en el vuelo presidencial – solo ida” en los tramos vinculados a Miami y Nueva York.
La precisión administrativa abrió una pregunta política: si no era comitiva oficial, ¿en qué carácter viajó, ¿quién autorizó su presencia en el avión presidencial y bajo qué criterio se permitió su traslado en una aeronave del Estado?
En la gira de marzo de 2026, el documento ubicó a Adorni dentro de la comitiva oficial junto al presidente Javier Milei, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el canciller Pablo Quirno.
Para Miami, la respuesta oficial consignó como motivo la asistencia presidencial a la “Cumbre Escudos de las Américas”, con alojamiento en el Trump National Doral. Allí se informó que Milei y Karina Milei contaron con habitaciones individuales tipo “Bedroom Suite”, y que los traslados fueron realizados en el ARG-01.
Luego, en Nueva York, la misma documentación indicó la participación presidencial en la “Argentina Week”, con alojamiento en The Langham y habitaciones “tipo suite” para el Presidente y la secretaria general de la Presidencia. También allí se registró el traslado en el ARG-01 y la presencia de Angeletti como invitada “solo ida”.
El dato no implicaba por sí mismo una irregularidad penal, pero sí golpeaba en el corazón del relato oficial: un Gobierno que convirtió la austeridad en bandera debía explicar por qué el círculo íntimo viajaba en el avión presidencial, con invitados no integrados formalmente a la comitiva y alojamientos de alta gama.
La incomodidad aumentó porque Adorni, además de ser uno de los funcionarios más visibles del Gobierno, ya enfrentaba cuestionamientos por su patrimonio, sus gastos y su vínculo con otros episodios bajo investigación.
La renuncia del ex jefe de Gabinete revaloriza aquel documento. Lo que en su momento podía parecer un dato administrativo hoy aparece como parte de una secuencia mayor: vuelos, comitivas, invitados, hoteles, explicaciones parciales y un funcionario que acumuló demasiadas preguntas sin respuesta política convincente.







