El apodo significa “tren expreso” y tiene que ver con que atacaba a sus víctimas dentro de esas formaciones ferroviarias.
Ramadan Abdel Rehim Mansour, conocido como «al-Tourbini», fue un asesino serial en Egipto que, durante siete años, violó y mató a al menos 32 niños y jóvenes de entre 10 y 14 años. Nació en 1980 y fue líder de una pandilla que operó en ciudades como Alejandría, Beni Sueif, El Cairo y Qalyoubeya, atacando principalmente en trenes.
Mansour abandonó su hogar en Tanta al norte de El Cairo y se unió a delincuentes que le enseñaron a sobrevivir en la calle de manera violenta. Cuando alguien intentaba denunciarlo, él tomaba represalias. Un niño de 12 años, llamado Nagui, denunció a Mansour por un intento de violación, pero fue liberado por falta de pruebas. Mansour se vengó, violando y asesinando a Nagui.
Mansour se movía en tren entre El Cairo y Alejandría, donde se sentía más seguro debido a la menor presencia policial. Junto a su pandilla, atraían a niños a los techos de los trenes, donde los violaban, torturaban y arrojaban a las vías. Algunos eran enterrados vivos o tirados al río Nilo.
En 2006, comenzaron a descubrirse los asesinatos tras la detención de dos cómplices. Mansour fue arrestado y, en 2007, condenado a muerte junto a su cómplice Farag Samir Mahmoud. Ambos fueron ejecutados el 16 de diciembre de 2010, y otros cinco cómplices recibieron penas de prisión entre 3 y 40 años.







