El municipio de Los Varela, del departamento Ambato, volvió a sorprender a los visitantes de la 55ª Fiesta Nacional e Internacional del Poncho
Con la elaboración de un tamal gigante de más de 20 kilos, en el marco del proyecto «Tradiciones Ambateñas». La propuesta busca poner en valor la gastronomía regional, el trabajo familiar y las recetas que pasan de generación en generación.
El picadillo se elaboró con carne de cinco cabezas, cuya cocción demandó alrededor de siete horas cada una, y más de 20 kilos de zapallo anco.
Una vez listas, las preparaciones fueron conservadas hasta el momento de armar el relleno y dar forma al tamal, una tarea que exigió especial dedicación para mantener intacta su estructura.
La elaboración estuvo a cargo de la familia de Leoncio y Susana, oriundos de la localidad de El Bolsón. «Nos llevó prácticamente una semana preparar todo. Hervíamos las cabezas, las íbamos guardando y después vino el armado, que fue la parte más difícil.
Participó toda la familia: mi esposa, mis dos hijos mayores y yo», relató Leoncio, encargado del condimento, considerado uno de los secretos del sabor. Susana, por su parte, se encargó del armado, entrelazando hoja por hoja las chalas hasta darle su forma definitiva.
La iniciativa se suma a una tradición que el departamento Ambato viene consolidando en El Patio del Poncho, consolidándose como uno de los atractivos gastronómicos más convocantes de la fiesta.








