La morosidad en los créditos a las familias en la Argentina volvió a subir en julio y alcanzó el 18,0% del total del crédito, según el Monitor Mensual de Crédito a las Familias, elaborado por la consultora Eco Go y la Universidad Austral, que releva el comportamiento de pago de los hogares tanto en el sistema financiero tradicional como en las entidades no bancarias, con desagregación por provincia. Se trata del 21° incremento mensual consecutivo, un registro que acerca al país a los dos años de subas mensuales ininterrumpidas en el nivel de irregularidad crediticia, con un alza acumulada de 10,3 puntos porcentuales en la comparación interanual.
Si el análisis se hace por cantidad de personas y no por montos adeudados, la proporción de deudores en mora trepó al 26,6% del total de titulares de crédito, lo que marcó un aumento de 0,3 puntos porcentuales en el mes y de 8,3 puntos porcentuales en la comparación con julio de 2025.
El stock total de la deuda informada de las familias ascendió a $99,4 billones, a precios de julio de 2026. En términos reales, el crédito tuvo una contracción del 0,7% respecto de junio, aunque acumula una expansión del 4,7% en la medición interanual, lo que muestra que el endeudamiento de los hogares sigue creciendo pese al deterioro en la capacidad de pago.
Por origen de los préstamos, el sistema financiero tradicional concentra el 85,4% del crédito total ($84,9 billones) y registra una mora por monto del 15,8%. En los proveedores no financieros de crédito (PNFC) es decir, emisoras de tarjetas no bancarias y empresas fintech, que representan el 14,6% del mercado ($14,5 billones), la morosidad trepa al 31,3%, más de 15 puntos por encima de la banca tradicional, lo que convierte a ese segmento en el más frágil del sistema.
El informe señaló como dato moderadamente positivo que la mora operativa indicador que mide los atrasos en situaciones 3 y 4, sin contar la cartera irrecuperable en situación 5 se ubicó en el 11,8% del crédito, con primeras señales de estabilización tras meses de deterioro sostenido.
Por provincia, la mayor morosidad medida por monto adeudado se registró en La Rioja (25,3%), Santa Cruz (23,6%) y San Luis (23,5%), mientras que los niveles más bajos correspondieron a La Pampa (9,6%), la Ciudad de Buenos Aires (12,4%) y Entre Ríos (14,0%). En la relación entre crédito familiar y Producto Bruto Geográfico provincial, el mayor nivel de endeudamiento relativo se observó en Tucumán (13,5%), Catamarca (12,3%) y Formosa (11,8%).
En la variación mensual del crédito real, La Pampa fue la única provincia con crecimiento en julio (+0,5%), mientras que Chaco registró la mayor caída, con una 2,1% en el mes.







