La actividad metalúrgica registró una contracción interanual del 7,8% en agosto, consolidando una tendencia recesiva que ya se extiende por 14 meses en la provincia de Córdoba. Este desempeño ubica al sector entre los más golpeados a nivel nacional, afectando de manera directa a rubros clave como autopartes, bienes de capital y segmentos específicos de la maquinaria agrícola.
El impacto más elocuente de la crisis se refleja en el nivel de utilización de la capacidad instalada, que operó con apenas un 39,6%. Esto significa que seis de cada diez líneas de producción permanecieron paradas durante agosto, registrando una baja de 5,2 puntos porcentuales en comparación con el mismo período del año anterior y situándose en valores comparables a la salida de la pandemia en 2020.
Esta retracción en la actividad productiva repercutió de forma directa en el mercado laboral, donde el empleo en las empresas del sector disminuyó un 2,5% interanual y un 0,3% en la comparación mensual. El panorama financiero e industrial se completa con un 10,3% de firmas que presentan atrasos en sus obligaciones, mientras que más de dos tercios de los empresarios no anticipan un repunte en el corto plazo ni vislumbran un horizonte de recuperación para el próximo trimestre.






