La incertidumbre sobre la sede de la semifinal de vuelta de la Copa Sudamericana entre Vasco da Gama y Boca Juniors sumó un nuevo capítulo de tensión. La Justicia de Río de Janeiro decidió suspender la medida cautelar que obligaba al consorcio administrador del Maracaná a ceder el estadio para el compromiso programado para el próximo 20 de octubre.
Esta resolución dejó sin efecto la medida favorable obtenida por el club carioca apenas un día antes y reabrió la incógnita sobre dónde se disputará el encuentro. Dado que el estadio São Januário no cumple con el aforo mínimo de 30.000 espectadores exigido por el reglamento para esta instancia, la dirigencia evalúa alternativas como el Nilton Santos, aunque existen dudas internas por su superficie de césped sintético.
Con los tiempos de la organización cada vez más ajustados, el reglamento establece que la Conmebol cuenta con la potestad de intervenir y designar directamente un escenario neutral en caso de que el equipo local no presente una sede habilitada e inscripta en los plazos correspondientes.







