En el marco de la investigación por el crimen de Norma Beatriz Tula (63), ocurrido el pasado 19 de julio en el barrio La Chacarita, la Justicia analizó las dos contradictorias versiones que su hijo y único imputado, Marcelo Joaquín Tula (22), habría dado el mismo día del hecho ante personas de su entorno.
De acuerdo con las testimoniales incorporadas al expediente, el acusado se comunicó por WhatsApp con un conocido para que lo pasara a buscar por la zona de la Catedral Basílica. Al subir a la camioneta, el testigo notó que se encontraba en un profundo estado de conmoción, con la mirada perdida y manchas de sangre en su ropa. Ante la consulta sobre lo sucedido, el sospechoso le respondió: “Me pelié con el diablo”.
Horas más tarde, tras disputarse la final del Mundial de Fútbol entre Argentina y España, el panorama cambió radicalmente. Según la declaración de la novia del sobrino del testigo, el joven se quebró y confesó lo ocurrido: “Joaco le dijo que había matado a su madre”.
Estas declaraciones contrastantes generaron profundas dudas en los investigadores. La causa avanza con el imputado alojado en el Hospital San Juan Bautista bajo la imputación de “homicidio doblemente calificado por el vínculo y por ensañamiento”, luego de que la Fiscalía determinara que el ataque se cometió con extrema violencia en el domicilio que compartían.







