El escándalo alcanzó dimensiones gravísimas. El sujeto fue maniatado y entregado a la policía. Luego, también fue aprehendida la madre de la nena. Exámenes médicos vitales y Cámara Gesell.
Un individuo oriundo de Buenos Aires y su pareja, de Villa Mailín, Avellaneda, fueron aprehendidos; él reducido y golpeado por los vecinos de un inquilinato de Añatuya, Taboada, sospechosos de drogar, abusar y encubrir todo con una nena de 5 años como víctima.
Según el procedimiento del personal de la Comisaría de la Mujer y la Familia Nº 4 de Añatuya, el incidente estalló el sábado a la tarde-noche, dentro y fuera de un inquilinato ubicado en calle Stenberg del Bº Belgrano. Se trata de I.G.A.CH,, de 28 años.
Los voceros señalaron que la pareja alquilaba una casa en el Bº Belgrano y que ella tiene una hija de apenas 5 años. En los últimos días, la menor habría confiado a su madre que el joven le dio una pastilla y que después la tocó en sus zonas íntimas y que le dolía.
«Noticia» sensible
Siempre sobre la base de la causa, esas palabras llegaron a un familiar, quien se presentó en la vivienda y pidió una explicación.
Como ésta no la satisfizo, la misma reaccionó ofuscada y en horas el presunto incidente se extendió a la calle.
Y la reacción fue netamente visceral. Numerosas personas reaccionaron encolerizadas. Acudieron al inquilinato, pero en principio la propietaria no les habría permitido el ingreso.
Como pudieron, se las ingeniaron y lograron «colarse». Así, redujeron, arrastraron a la vereda y golpearon al «porteño».
Como la gente amenazaba con una golpiza extrema, los policías acudieron y literalmente se lo arrebataron. A simple vista, presentaba moretones en el rostro, brazos, la espalda por haber sido arrastrado, reducido y maniatado con cuerdas y cables.
Trasladado al Hospital Zonal de Añatuya, los médicos confirmaron «escoriaciones en región facial y frontal, en dorso lumbar y codo derecho.
Efectos multiplicadores
En principio, solo el joven habría sido aprehendido. En la noche, fue asistido por el médico de policía. Sin embargo, con las horas el incidente fue adquiriendo efectos multiplicadores.
Un funcionario deslizó que en la noche la Fiscalía ordenó también la aprehensión de la madre de la menor: en principio, la misma habría sido sindicada de «encubrir» los abusos de la menor. Los voceros policiales arriesgan en que no se trató de un hecho aislado, pero ahora todas las respuestas provendrán de los forenses del Poder Judicial.

Prima facie, el sujeto estaría sospechado de atacar sexualmente a la niña y su madre, de «apañarlo», aunque la gama de imputaciones oscilaría entre el «encubrimiento o partícipe primaria o secundaria», resumieron los funcionarios al cierre de esta edición.
Hora de los forenses y de la Cámara Gesell
A primera hora, los forenses asistirían a la menor en Añatuya, confiaron los voceros policiales al cierre de esta edición.
Pese al hermetismo general, se supo que la nena será trasladada al Hospital de Añatuya y luego, ante los forenses del Poder Judicial.

Con esa misma inmediatez, la Justicia apurará la marcha en procura de conducir a la menor ante los psicólogos. Ello, mediante una Cámara Gesell, en la que también participarán fiscales, abogados defensores y otros funcionarios.
Lo crucial
Lo impactante giraba anoche en el escándalo de los vecinos que se agolparon en el interior del inquilinato y en los alrededores, pero el futuro de la situación del sujeto será determinada a partir de las conclusiones médicas y de lo que los psicólogos obtengan de su entrevista.
La misma se concretará sobre la base de un protocolo especial, con expertos en el tema y mucha experiencia para dialogar y obtener respuestas en una nena de 5 años.







