Creció de manera exponencial el uso de inyecciones para adelgazar y advierten sobre su venta sin receta

El consumo de inyecciones para bajar de peso se multiplicó por cinco en menos de un año en la Argentina y especialistas alertan sobre la venta descontrolada de estos fármacos sin prescripción médica. Una investigación periodística de Telenoche reveló, mediante una cámara oculta, que es posible adquirirlos en farmacias sin receta y sin ningún tipo de control profesional.

Se trata de medicamentos a base de semaglutida y tirzepatida, drogas indicadas originalmente para la diabetes y la obesidad, que hoy son utilizadas con fines estéticos. Según estimaciones del sector, actualmente unas 150 mil personas se encuentran en tratamiento y se proyecta que la cifra podría alcanzar el millón en 2026.
Médicos nutricionistas advierten que, si bien estos fármacos son eficaces, no son una solución mágica y su uso sin supervisión puede provocar efectos adversos graves, como vómitos persistentes, deshidratación, pancreatitis y problemas de vesícula. Además, remarcan que solo deben indicarse en pacientes con obesidad o sobrepeso asociado a enfermedades, y siempre acompañados por cambios en los hábitos alimentarios y actividad física.
La Organización Mundial de la Salud recomendó recientemente su utilización para tratar la obesidad, aunque de manera condicional, por la falta de datos sobre su seguridad a largo plazo y por los riesgos de inequidad en el acceso.

El auge de estas drogas también generó faltantes temporales, reducción de precios por mayor competencia y alertas de la ANMAT por la circulación de productos falsificados en el mercado ilegal.
Especialistas coinciden en que la obesidad es una enfermedad crónica y que el uso indiscriminado de estos medicamentos, impulsado por redes sociales y figuras públicas, puede generar más riesgos que beneficios.

Compartir esta noticia:

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest