En este río que pertenece a tres países un ejemplar único y dorado soprende al mundo por su peso
Algunos ríos del mundo esconden criaturas que parecen desafiar las leyes de la naturaleza. En su superficie puede parecer tranquilo, pero en sus profundidades viven peces enormes.
En un tramo del Río Uruguay , que comparten Argentina y Uruguay, hace años que los pescadores deportivos hablan de una leyenda que parece real. Se trata de un ejemplar del pez dorado, una de las especies de agua dulce más codiciadas por quienes aman la pesca, tanto por su fuerza como por su tamaño potencial.

El pez dorado más grande del mundo es de un río de Argentina: supera los 25 kilos
El ejemplar de Pez Dorado de Río (Salminus brasiliensis) más grande del mundo registrado oficialmente por la International Game Fish Association (IGFA) pertenece a un récord que se ha mantenido por casi dos décadas. Fue capturado por Andre De Button en 2006 y pesaba el 25.28 kg (55 lbs 11 oz).
Este pez, conocido también como “tigre de río”, puede alcanzar tamaños notables cuando vive en condiciones ideales de alimento y hábitat. En la zona de Salto Grande, por ejemplo, se conformó una reserva biológica alrededor de la represa que se ganó fama internacional por la frecuencia de capturas de dorados de gran porte, incluso con ejemplares que llegan cerca de 25 kilos.

¿Por qué este río es esencial?
La pesca deportiva en ese tramo del Uruguay no es cualquier cosa. Operadores turísticos reciben visitantes de varios países atraídos por la posibilidad de enfrentarse a ejemplares que pocos ríos del mundo pueden ofrecer. Salto Grande, en particular, es considerada por muchos guías como uno de los mejores lugares para encontrar dorados grandes gracias a la abundancia de alimento y a las condiciones ecológicas que favorecen el crecimiento de la especie.
Capturar un dorado de tamaño impresionante en este río ya forma parte de la tradición de pesca deportiva sudamericana, y ha posicionado al Río Uruguay como uno de los destinos más destacados del mundo para buscar este desafiante y potente pez.
Más allá de la anécdota o del “título” de gigante, la presencia de dorados tan grandes pone de manifiesto un aspecto positivo de este río. Su calidad ambiental y capacidad biológica para sostener grandes depredadores. El dorado necesita ríos con buena oxigenación, alimento abundante y conectividad de hábitat, condiciones que en muchos tramos del Uruguay todavía se mantienen.
Este pez se caracteriza por:
- es un carnívoro eminentemente ictiófago (se alimenta por igual de mojarras y sábalos) y caníbal.
- los adultos prefieren aguas de corrientes rápidas y los jóvenes fondos barrosos blandos con corrientes suaves.
- desova en aguas con corriente. Realizan migraciones reproductivas, térmicas y tróficas.
- alcanza longitudes de hasta 120 cm







