En 12 años, casi 120 mil extranjeros obtuvieron su DNI argentino: fuerte impacto de la migración regional

Entre 2013 y agosto de 2025, un total de 118.597 ciudadanos extranjeros tramitaron su primer DNI argentino, según datos oficiales del Registro Nacional de las Personas (RENAPER). Las cifras reflejan el peso creciente de la migración venezolana, boliviana y paraguaya, en un contexto marcado por cambios regionales, crisis humanitarias y recientes modificaciones en la política migratoria nacional.

La histórica frase del Preámbulo de la Constitución Nacional —“para todos los hombres del mundo que quieran habitar en el suelo argentino”— resume una tradición de apertura migratoria basada en la integración y el desarrollo. Bajo ese marco, la migración se presenta como un fenómeno dinámico, influido tanto por factores internos como externos.

De acuerdo con el RENAPER, durante los primeros años de la serie analizada el número de DNIs otorgados a extranjeros no superaba los 10.000 anuales y se mantuvo relativamente estable hasta 2020, cuando la pandemia provocó una caída del 63%. A partir de allí, la tendencia se revirtió: en 2023 se emitieron 12.858 documentos y en 2024 se alcanzó el pico máximo con 15.184. Hasta agosto de 2025 ya se habían tramitado 9.680 DNIs, por lo que se proyecta un cierre de año similar al de los dos períodos anteriores.

En cuanto a las nacionalidades, los ciudadanos de Paraguay, Venezuela y Bolivia concentraron la mayor cantidad de pedidos de radicación permanente. El caso venezolano resulta particularmente significativo: en 2021 se aprobaron 83.874 residencias permanentes y 18.180 temporarias, totalizando 102.054.

La migración venezolana marcó un precedente regional y global. Según la Plataforma Regional de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela (R4V), liderada por ACNUR y la OIM, cerca de 7 millones de personas abandonaron ese país en los últimos años, impulsadas por la crisis humanitaria y la persecución política.

Argentina continúa siendo uno de los países de América del Sur con mayor cantidad de inmigrantes. Si bien no alcanza los niveles de la década del 60, cuando había 2,6 millones de extranjeros, el Banco Mundial señala que la población migrante volvió a crecer de manera sostenida desde 2005, tras tocar un mínimo de 1,5 millones a comienzos de los 2000. Para 2025, se estima que el país cuenta con 2,3 millones de migrantes.

Nuevas reglas migratorias

En mayo de 2025, el Gobierno nacional anunció una reforma migratoria que endureció los requisitos de ingreso y permanencia, al tiempo que agilizó las deportaciones de extranjeros condenados o en situación irregular. La medida, implementada mediante el DNU 366/2025, también introdujo el pago de servicios de salud y educación pública para extranjeros no residentes.

El acceso a la ciudadanía por naturalización ahora exige dos años de residencia continua y legal, sin ausencias del país, además de una declaración jurada que detalle los motivos y compromisos de permanencia. En educación, se mantiene la gratuidad en los niveles inicial, primario y secundario, mientras que la educación superior estatal será gratuita solo para argentinos y extranjeros con residencia permanente.

En materia sanitaria, los residentes permanentes acceden al sistema público en igualdad de condiciones que los ciudadanos argentinos, pero los migrantes no permanentes solo recibirán atención en emergencias, debiendo contar con seguro de salud o abonar previamente otros servicios. Además, la normativa prohíbe el empleo de personas extranjeras en situación migratoria irregular.

Compartir esta noticia:

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest