La doctora Lagoria reveló que el 40% de los niños evaluados en operativos escolares necesita interconsulta oftalmológica y comparó la adicción a las pantallas con el consumo problemático de sustancias.
En diálogo con «Fuego Cruzado» de Radio Ancasti, la doctora Fernanda Lagoria, secretaria de Salud del municipio de la Capital, abordó múltiples temas de salud pública, pero hizo especial hincapié en un fenómeno que preocupa cada vez más a los especialistas: el impacto del uso de pantallas en la visión y la salud mental de los niños.
«Va en aumento la patología oftalmológica sobre todo en los niños», afirmó Lagoria, y explicó que este es un tema recurrente en los congresos de oftalmología. «Están muy preocupados con el uso de las pantallas y el aumento de la patología oftalmológica», añadió.
La funcionaria reveló datos contundentes surgidos de los operativos de salud escolar.
«De un aula que podemos evaluar 20 niños, diría que el 30 o 40 por ciento tiene que hacer una interconsulta, porque en algún ojito ve menos que el otro», advirtió.
La doctora Lagoria fue contundente al describir la magnitud del problema: «No es normal que un nene se entretenga cuatro horas de corrido con un celular», dijo.
«El grado de adicción porque es una adicción, se compara también al problema de consumo problemático de sustancia. O sea, estamos al mismo nivel. Es decir, tener una pantalla al poder consumir alguna sustancia estamos a mismo nivel», agregó.
Consecuencias en la salud
La especialista vinculó el exceso de pantallas tanto con afecciones físicas como emocionales. «En los chicos, afecta la salud física, la visión es la primera afectada. Y en la salud mental, los trastornos de ansiedad generalizado obviamente que se disparan el triple con este uso de pantalla».
Reveló que incluso se han reunido con colegios de psicólogos que abordan esta problemática: «Vemos el grado de adicción, porque es una adicción».
Lagoria mencionó que «hay provincias que ya han optado por poder tener esa regulación dentro de la escuela del no uso del celular, o donde lo dejan en una cajita mientras están en el aula». Y consideró: «Habría que analizarlo, creo que ya hubo varias propuestas, se estaba hablando de eso también. Pero yo creo que algo hay que hacer porque la verdad que en la salud está repercutiendo».
Problema de adultos
Si bien, la doctora Lagoria puso el foco en la niñez, aclaró que los adultos tampoco están exentos. «He visto adultos mayores que están constantemente con el celular», reconoció, aunque matizó que en ellos «nos ayuda mucho la cuestión cognitiva, la cuestión de motilidad».
«Pero en lo que es los niños y los adultos jóvenes sí es preocupante el tema de lo que dispara a nivel de la salud», insistió.
Responsabilidad colectiva
Por último, reflexionó sobre la complejidad del problema: «Creo que hay que analizar, no es solo un problema del área de salud. Creo que dispara desde la salud y ahí se abre toda una puerta en donde cada uno de los que debemos estar presentes tienen que estar presentes». Y agregó: «Somos todos, todos desde el lugar que nos compete y sobre todo desde el lugar de ser humano de acompañar a un otro, y ni hablar si son de familia o sea acompañar como familia», sentenció.
«Son números que tenemos que bajar», concluyó Lagoria en referencia a las estadísticas de adicción a pantallas. «Pero si no colaboramos entre todos, si no todos nos ponemos un poquitito, va a ser complicado».
Efecto negativo en el
aprendizaje
Especialistas y psicólogos advierten que realizar los deberes utilizando a la vez pantallas dificulta en los niños la concentración: el constante bombardeo de estímulos complica sostener la atención en tareas que requieren lectura, razonamiento y esfuerzo sostenido. “Las pantallas ofrecen estímulos constantes e inmediatos, lo que dificulta mantener la concentración en actividades que requieren más tiempo y esfuerzo», advirtió la psicóloga Lourdes Gómez.







