Tras la salida de Edinson Cavani, Boca ya definió quién llevará la camiseta número 10: el elegido es Tomás Aranda, la gran joya surgida del club y uno de los futbolistas que más entusiasma a Juan Román Riquelme.
Con apenas unos meses de explosión futbolística, el juvenil pasó de ser una promesa a convertirse en una de las grandes apuestas del Xeneize. Su crecimiento fue meteórico: compartió concentración con Lionel Messi, debutó en la Selección Argentina Mayor y recibió elogios públicos de Lionel Scaloni.
«Aranda tiene potrero, quiere la pelota», había destacado el DT de la Albiceleste al referirse al joven talento.
Ahora le tocará asumir un desafío enorme: vestir una camiseta cargada de historia, responsabilidad y expectativas. Con la confianza de Rodolfo Arruabarrena y el respaldo de la dirigencia, Aranda comenzará una nueva etapa como el encargado de lucir uno de los números más pesados del fútbol argentino.








