«Le doy el beso de tu parte»: el gesto de la esposa del Indio con una fan

En un velatorio histórico que convocó a un millón de personas en Villa Domínico, Virginia Mones Ruiz rompió el protocolo para abrazar y contener a una joven desconsolada.

La muerte del Indio Solari desató una de las mayores manifestaciones de la cultura popular argentina, comparable únicamente con los históricos funerales de Juan Domingo Perón o Evita.

Desde el pasado viernes, una multitud ganó las calles para despedir al mítico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Sin embargo, en medio de la marea humana que colmó el Microestadio Gatica en Villa Domínico, una escena íntima y cargada de humanidad logró conmover hasta las lágrimas a la multitud.

Ocurrió junto a las vallas que protegían el acceso al féretro. Una joven fanática, desbordada por una angustia genuina, lloraba con un desconsuelo tal que sus sollozos llamaron la atención de Virginia «Viru» Mones Ruiz, la compañera de vida del Indio durante los últimos 45 años.

La muerte del Indio Solari desató una de las mayores manifestaciones de la cultura popular argentina, comparable únicamente con los históricos funerales de Juan Domingo Perón o Evita.

Desde el pasado viernes, una multitud ganó las calles para despedir al mítico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Sin embargo, en medio de la marea humana que colmó el Microestadio Gatica en Villa Domínico, una escena íntima y cargada de humanidad logró conmover hasta las lágrimas a la multitud.

Ocurrió junto a las vallas que protegían el acceso al féretro. Una joven fanática, desbordada por una angustia genuina, lloraba con un desconsuelo tal que sus sollozos llamaron la atención de Virginia «Viru» Mones Ruiz, la compañera de vida del Indio durante los últimos 45 años.

Viru, quien a lo largo de las décadas cultivó un estricto perfil bajo, no dudó en romper el protocolo. Cruzó el vallado, tomó el rostro de la joven con ambas manos y le habló con una ternura infinita: “Tenés que ser fuerte, quedate todo lo que quieras”, le pidió para intentar calmarla. Antes de fundirse en un abrazo contenedor, le hizo una promesa que selló el espíritu de la jornada: “Yo le doy el beso al Indio de tu parte”. 

El momento, registrado en un video de TikTok, se viralizó de inmediato en las redes sociales como el símbolo máximo de la última despedida.

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