La noche del 4 de septiembre en el Monumental fue mucho más que fútbol. Fue una despedida emocional, un homenaje silencioso, y un nuevo capítulo en la historia de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina. En lo que podría haber sido su último partido oficial en el país por Eliminatorias, el capitán no pudo contener las lágrimas durante el precalentamiento. Fue un momento íntimo, pero compartido por millones: Messi llorando por amor.

Lágrimas que marcaron una era

Messi ha llorado muchas veces por la Albiceleste. Algunas de tristeza, otras de gloria. Cada una, un reflejo de su vínculo profundo con la camiseta celeste y blanca:

“No me hagan llorar”

Durante el himno ante Venezuela, Messi evitó cantar para no quebrarse. Después del partido, pidió a sus compañeros que no entonaran el clásico “Que de la mano de Leo Messi…” porque sabía que no podría contenerse. Su emoción fue tan genuina como su legado.

“Tenía mucha ansiedad, muchas ganas de disfrutar. Esperé hace mucho tiempo esto, lo busqué hace mucho. Gracias a Dios se me dio. Se ha sufrido mucho, pero estoy muy feliz.”

¿Una última hazaña?

Messi sigue ilusionado con el Mundial 2026. Aunque reconoce que “lo más lógico era que no llegue”, su deseo de estar y competir sigue intacto. Y si hay algo que el fútbol ha aprendido, es que nunca hay que subestimar al superhéroe de Rosario.