La violenta revuelta ocurrió en un complejo penitenciario de Benjamín Paz. El pasado lunes por la noche Nueve internos se atrincheraron, causaron destrozos y amenazaron al trabajador con un arma blanca.
Momentos de tensión se vivieron en la noche del lunes en el complejo penitenciario de Benjamín Paz, ubicado a unos 50 kilómetros de San Miguel de Tucumán, donde nueve menores alojados en el Instituto Cura Brochero protagonizaron un violento motín.
Los internos se atrincheraron en el pabellón 8, provocaron destrozos en las instalaciones y tomaron de rehén a un celador, a quien amenazaron con un arma blanca en el cuello.
Tras el fracaso de las negociaciones, efectivos policiales y personal del Servicio Penitenciario realizaron una irrupción compulsiva. El operativo permitió rescatar ileso al trabajador y controlar la revuelta.
Durante la maniobra de rescate, un cabo del Servicio Penitenciario resultó herido al caer desde un techo. No se informaron otros lesionados de gravedad.
El ministro de Desarrollo Social de Tucumán, Federico Masso, área de la que depende el instituto, vinculó el episodio con el intento de ingreso de drogas al establecimiento durante los días de visita. » (el lunes) ha sido un día de visita y venimos viendo que cada día que hay visita hay una presión de la familia para ingresar droga», sostuvo el funcionario
Masso afirmó que el Gobierno provincial no permitirá el ingreso de estupefacientes a los centros de detención. «No nos vamos a dejar doblegar para que ingrese la droga al Instituto Cura Brochero. Este gobierno va a seguir garantizando que la droga no ingrese a ningún lugar donde haya detenidos mayores ni detenidos menores», señaló.







