El Paris Saint-Germain volvió a festejar a lo grande. El equipo dirigido por Luis Enrique derrotó 2-1 al Aston Villa y se consagró campeón de la Supercopa de Europa, sumando otro título internacional a su historia.
Kvaratskhelia y Doué marcaron los goles del conjunto francés, mientras que Brian Madjo había igualado transitoriamente para los Villanos.

El PSG aprovechó sus oportunidades y terminó imponiéndose en un partido intenso para levantar nuevamente un trofeo europeo.
El encuentro tuvo además un dato particular: el árbitro somalí Omar Artan, quien no había podido ingresar a Estados Unidos para dirigir en el Mundial, fue el encargado de impartir justicia.







