El fiscal abrió el expediente a las partes. El principal acusado, Claudio Barreliér, continúa detenido bajo la máxima seguridad en Bouwer.
El fiscal de instrucción Raúl Garzón tomó la decisión de levantar el secreto de sumario en la investigación por el femicidio de Agostina, una medida que marca el fin de la etapa más hermética del proceso y abre el juego definitivo entre las partes.
A partir de esta resolución, tanto los abogados de la querella —que representan a la familia de la víctima— como los defensores de los imputados tienen acceso irrestricto a la totalidad del expediente.
Se trata del cofre donde se guardan las pruebas recolectadas sigilosamente durante semanas de instrucción: peritajes tecnológicos, sábanas de llamadas, rastreos geolocalizados y testimonios clave que configuran el rompecabezas del espanto.
Con las cartas sobre la mesa, la defensa técnica de los acusados deberá definir su estrategia frente al peso de la evidencia reunida por los investigadores.
En el centro de la escena judicial permanece Claudio Barrelier. El principal acusado está imputado por femicidio y pasa sus días bajo riguroso aislamiento en el Complejo Carcelario N° 1 de Bouwer.
Fuentes tribunalicias aseguran que el levantamiento del secreto es el paso previo y fundamental para el posterior requerimiento de elevación a juicio de la causa, un momento que la familia de Agostina exige con urgencia para empezar a encontrar algo de justicia.







