La expareja del consultor de ultraderecha manifestó que un hombre que dijo ser policía, pero no se identificó, ingresó a su cuarto. Dijo que podría tratarse de un nuevo intento de atentado contra su vida o de un informante enviado por Cerimedo y sus contactos en el gobierno boliviano.
Tras ser dada de alta por los disparos recibidos el lunes pasado, Nadia Beller, la expareja de Fernando Cerimedo, denunció que un hombre que estuvo presente en la escena del intento de asesinato la visitó en su habitación durante la internación en la Clínica Las Américas. Beller exigió al gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira que dé respuestas e investigue quién era el hombre y qué fue a hacer al hospital.
Beller realizó la denuncia a través de sus redes sociales en las que escribió:“¿Caben dudas que esto fue un crimen de Estado?”. En la publicación compartió la foto de un hombre vestido con campera amarilla, un jean desgastado y zapatillas blancas y cuenta que ingresó a su habitación haciéndose pasar por policía, pero sin uniforme oficial ni identificaciones que pudieran demostrarlo.
Según Beller, que el lunes 17 de agosto sufrió un ataque a balazos por parte de sicarios por el que se imputó a Cerimedo, una persona le escribió para hacerle notar que esa persona, vestida con las mismas prendas, quedó registrada en las imágenes de los alrededores del Swiss Hotel de Santa Cruz de la Sierra el día del atentato contra su vida.
“Comparó las fotografías públicas que circulan del día del atentado contra mi vida con la fotografía que yo misma publiqué de la persona que intentó ingresar a mi habitación del hospital”, explicó la ex pareja de Cerimedo.

Beller dejó abierta la hipótesis respecto de si la persona intentaba atentar nuevamente contra su vida o si se trataba de un informante enviado por Cerimedo y Érick Correa, el jefe de inteligencia del gobierno de Rodrigo Paz, a quien la ex pareja del consultor de la derecha señala como parte de la trama.
Reclamo al gobierno boliviano
En eso tono, Beller apuntó hacia el gobierno boliviano y alertó: “Hasta el día de hoy no he recibido ninguna respuesta del Comando General de la Policía ni del Ministro sobre la identidad de esa persona, pese a que he exigido que se esclarezca quién era y cuál era su función”.
Y agregó: “Mientras las máximas autoridades de este país no identifiquen a esa persona, no expliquen su actuación y no respondan por estos hechos, seguirán cargando con la responsabilidad de lo que sucedió y vaya a sucederme en este caso que denuncio como un crimen de Estado”.
En paralelo, Beller, que está embarazada presuntamente de un hijo de Cerimedo, denunció que la custodia oficial que le pusieron tras recibir el alta está violentando su privacidad. “Permitieron que nos siguieran desde el hospital y que expusieran en vivo mi dirección exacta. Incumpliendo flagrantemente su deber de protección hacia víctimas bajo resguardo”, escribió.
La mujer también denunció que la custodia está permitiendo que se filme la intimidad de su casa y apuntó: “¿Este es el amparo y la seguridad que me está garantizando, señor ministro?”.







