La sesión en el Congreso destinada a aceptar la renuncia del presidente paraguayo Santiago Peña quedó sin quórum en plena votación, por lo que el proceso de destitución continuará a través del juicio político.
El oficialismo no logró concretar la dimisión de Peña debido a que, al vislumbrarse un conteo desfavorable durante la votación de los legisladores, los miembros del bloque colorado abandonaron el recinto y desactivaron la plenaria. La estrategia inicial del sector que responde al titular del Partido Colorado, Horacio Cartes, era aceptar la salida del mandatario para permitir la asunción inmediata del vicepresidente Pedro Alliana. Sin embargo, la fuga de votos propios en el Senado y el quiebre de la sesión en Diputados frustraron los planes, dejando abierta la vía del juicio político que había sido aprobado horas antes en la cámara baja.
En paralelo a los acontecimientos legislativos, se registraron incidentes en las inmediaciones del palacio legislativo, donde manifestantes superaron las vallas de seguridad y se enfrentaron con las fuerzas policiales.







