La Cámara Federal de Casación Penal ratificó las sentencias dictadas contra los integrantes de la organización criminal liderada por Jacobo Eliseo Jiménez, alias “Niño J”, y personal del Servicio Penitenciario Provincial involucrado en el ingreso y comercialización de drogas dentro del penal de Miraflores, así como en el traslado de estupefacientes desde Tucumán.
El fallo mantiene la pena de 7 años de prisión para el «Niño J», su padre Mario Roque Jiménez, Raúl Apud, Cristian Miqueas Barros, Kevin Emanuel Barros y el guardiacárcel Lucas Brandán, quien se desempeñaba como celador y facilitaba el ingreso de los estupefacientes a cambio de retribuciones económicas. Por su parte, el taxista Ariel Magno Brandán cumplirá una pena de 3 años y 6 meses de prisión efectiva.
Respecto a Dayana Giselle Sarmiento, el tribunal confirmó la condena a 3 años de prisión, pero dispuso remitir las actuaciones al Tribunal Oral Federal para que se emita un nuevo pronunciamiento sobre la modalidad de su cumplimiento, considerando su situación de vulnerabilidad y la posible influencia ejercida por su pareja.
La investigación determinó dos modalidades delictivas principales: por un lado, el ingreso de sustancias al penal aprovechando las salidas transitorias —ocultas en la ingesta personal o en recipientes con comida acondicionados— para su posterior venta entre los internos; por otro, la logística coordinada para el transporte de cápsulas de droga desde Tucumán hacia Catamarca utilizando personas que trasladaban los envoltorios en sus cuerpos.







