El frigorífico Friar, considerado la principal fuente de empleo privado en la ciudad de Reconquista con una plantilla cercana a los mil operarios y personal administrativo, implementó un esquema de reducción de jornadas laborales con garantía horaria que se extenderá, en principio, hasta el próximo 30 de noviembre. La medida fue consensuada de manera conjunta entre la empresa, el Sindicato de la Carne y el Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe con el objetivo central de evitar despidos masivos frente a la retracción de la actividad.
El trasfondo de esta decisión radica en la fuerte caída del consumo interno de carne vacuna, que durante los primeros ocho meses del año registró una merma interanual del 11,3%, situando el consumo por habitante en uno de los niveles más bajos de las últimas décadas. Como reflejo directo de este escenario, la planta industrial opera actualmente muy por debajo de su capacidad instalada, faenando unos 500 animales diarios cuando su punto de equilibrio requiere al menos 720 cabezas.
En paralelo, la situación se enmarca en un proceso de reorganización productiva en el norte santafesino, impulsado por nuevas asistencias financieras de la empresa sucesora y conversaciones con otros actores del sector para intentar recuperar el perfil exportador y sostener los puestos de trabajo en medio de un contexto macroeconómico adverso.







