Una niña de 11 años, identificada como Nerea Geraldine Pereira, fue hallada sin vida en su vivienda sobre la calle 19 en la localidad bonaerense de Berazategui. Aunque la hipótesis inicial apuntaba a un presunto suicidio —sostenida por la versión de los familiares convivientes, quienes manifestaron haberla encontrado colgada en el baño y haberla movido antes de la llegada de las fuerzas policiales—, los peritajes forenses preliminares descartaron por completo esa posibilidad y dieron un vuelco determinante a la causa judicial.
Los estudios médicos detectaron signos compatibles con abusos sexuales de larga data, así como politraumatismos en la zona lumbar e indicios de hemorragia interna. Ante el contundente resultado forense, la fiscal Gabriela Mateos (UFI N° 3) modificó la carátula a «abandono de persona seguido de muerte» y dispuso la intervención urgente de la Subdelegación Departamental de Investigaciones local.
Como resultado de los operativos posteriores en el domicilio, la Policía aprehendió a cuatro integrantes de su entorno familiar directo: su madre, Rocío Pereira; su abuela, Mónica Villalba; y dos de sus tíos, Ezequiel Pereira y Enzo Sánchez. La Justicia avanza con el análisis de los elementos secuestrados para esclarecer los hechos.







