El riesgo país alcanzó los 927 puntos
, registrando el valor más alto del año tras haber tocado un piso de 402 puntos en julio. Este escenario se profundiza en medio de una jornada negativa para los mercados internacionales —con caídas destacadas en Wall Street— y un marcado retroceso de los títulos de la deuda argentina en Nueva York, que descienden un 2,9%.
Si bien la volatilidad global y los resultados electorales recientes en Estados Unidos y Brasil suman presión, analistas locales señalan que buena parte de la explicación está puertas adentro. El deterioro de los bonos comenzó a mediados de año, reflejando las dudas de los mercados sobre la capacidad de generar las divisas necesarias para afrontar los compromisos de pago y el respaldo político para sostener el rumbo económico actual a largo plazo.
Como reflejo de este clima adverso, las acciones argentinas que operan en el exterior sufren fuertes bajas lideradas por el sector bancario y energético, mientras que el índice Merval de la Bolsa de Buenos Aires acompaña la tendencia con pérdidas tanto en pesos como en dólares.







