La Armada del Ejército de Irán informó que un buque petrolero «infractor» que intentaba cruzar la «región prohibida» en el este del estrecho de Ormuz se incendió tras impactar contra minas navales. De acuerdo con el comunicado oficial, la embarcación navegaba con los sistemas de rastreo apagados en esta zona de exclusión, la cual permanece cerrada y bajo fuerte control militar desde febrero.
En paralelo, el líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, declaró que la situación actual se encuentra en un punto de «ni guerra ni paz». En su intervención, exigió que se respeten y garanticen las condiciones planteadas por Teherán —presentadas previamente ante mediadores internacionales durante la Asamblea General de la ONU— para lograr la reapertura de la vía navegable y poner fin a las hostilidades.







