“Mañana tiroteo”. Poco tiempo después del ataque con armas en San Cristóbal, el mensaje amenazante apareció en los baños de escuelas secundarias de Buenos Aires, Neuquén, Mendoza, Tucumán, Capital Federal y Córdoba. Todos los escritos tenían una fecha fijada entre el martes y el jueves y aconsejaban que los otros estudiantes no concurrieran a las instituciones. Las autoridades de las provincias en los que se recibieron estudian si se trata de amenazas reales o si los mensajes son parte de un reto de mal gusto viral en redes sociales.
Autoridades y directivos sostienen que hay que tratar cada mensaje con la precaución necesaria, pero advierten que esta oleada de amenazas –descontextualizadas y alarmantes– puede alimentar paranoia en las comunidades educativas. Muchos estudiantes volvieron a sus casas con miedo tras ver los mensajes y otros, incluso, llegaron a confundir las imágenes que circularon con su propia escuela.
Marcelo Von Schmelling, prensa del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, aseguró en diálogo con Página/12 que en la provincia “investigamos todo, pero siempre llamamos a que haya un equilibrio, que haya responsabilidad. Hacemos campañas de todo eso para que esto no se convierta en una locura. Tenemos a todos nuestros actores de la policía en función de cualquier cosa. Por eso nosotros preparamos a la gente. La división de explosivos de la policía trabaja todos los días y se forma y eso no significa que se detonen bombas en la provincia. Siempre se trabaja con todos los protocolos».
Las amenazas
“El que arriesga que venga” se leyó este martes en la puerta de uno de los baños de la Escuela Secundaria N°28 de Villa Elisa, ubicada en la calle 5 y la 422. Si bien hoy, miércoles, día de la amenaza, se activaron protocolos de prevención, la comunidad educativa está alerta y preocupada. Muchas familias no permitieron que sus hijos fueran al colegio, pese a que hubo una custodia policial.
Alrededor de la escuela, hay un jardín municipal. Se desconoce quién escribió el mensaje con corrector blanco, pero directivos de la institución se reunieron para tratar la problemática. En tanto, en una escuela de Quilmes y en la Escuela Secundaria Técnica Dr. Salvador Debenedetti N°5 de Avellaneda también hubo amenazas: «Van a morir todos“. Von Schmelling confirmó que el accionar policial es el del protocolo habitual.
Lo mismo sucedió en el colegio cordobés Ipem 142 Joaquín V. González de La Falda, donde un cartel en un baño anunciaba un ataque armado para este miércoles. La amenaza provocó que la Fiscalía de Cosquín interviniera y que se desarrollase un operativo policial de custodia, tal como en Buenos Aires. Mensajes intimidatorios similares se vieron en escuelas de la capital provincial y otras localidades cordobesas. También tenían amenazas los baños de la escuela secundaria N°1 de Cutral Có (Neuquén) y los de los colegios de la capital tucumana Guillermina Lestón de Guzmán y San Francisco.
El jefe de policía de la localidad tucumana insistió en que no revisarían a los alumnos y que cualquier requisa estaría bajo criterio de los directivos. “Está desplegado el protocolo policial, ya estamos en contacto con cada una de las áreas, con la fiscalía y vamos a hacer todo lo necesario para esclarecer esto”, comunicó.
En una escuela de las Heras en Mendoza también apareció el mensaje amenazante en las cerámicas de un baño. Muchas familias decidieron no mandar a sus hijos al colegio por precaución. «¿Cómo voy a traer a mi hija? La amenaza dice que el 15 del 4 habrá un tiroteo escolar“, explicó una madre en diálogo con una radio local. La policía mendocina confirmó que se reforzó la seguridad y que se ofrecieron charlas preventivas a estudiantes, pero que no hay un protocolo específico para estos casos. Carina Gannam, directora de Acompañamiento Escolar de la provincia, indicó que, mediante un análisis caligráfico, «se está trabajando para identificar a los responsables» y ponerlos en contacto con profesionales de la salud.
Durante la mañana de este miércole,s en el baño de varones del sector de Talleres de la Escuela Técnica N° 9 “Ingeniero Luis Huergo”, del barrio porteño de Caballito apareció otro mensaje, que amenazaba con un tiroteo para el jueves. Efectivos de la Comisaría 6A recorrieron la secundaria para corroborar que no había situaciones de violencia y que nadie tenía armas. De todas formas, se dispuso que, por al menos una semana, los ingresos a la escuela estarán custodiados.
En el colegio Carlos Pellegrini, perteneciente a la Universidad de Buenos Aires, también se encontraron graffitis amenazantes. La dirección expresó su “absoluto y categórico rechazo” y avisó que profundizará su trabajo en la construcción del diálogo y el respeto y que tomarán medidas de prevención.
El centro de estudiantes de la institución pidió que se mantenga la calma y que el estudiantado confíe en el accionar del centro. Además, adelantó que se impulsarán denuncias penales desde el colegio y en conjunto con otras instituciones afectadas.
Subculturas
Alejandra Monteoliva, ministra de Seguridad de la Nación, dijo la semana pasada en una conferencia de prensa sobre el caso del tiroteo en San Cristóbal que “estamos frente a la presencia de subculturas digitales que integran jóvenes, niños y adolescentes y se centran en el análisis y la fascinación de asesinatos y tiroteos masivos”.
Guillermo Díaz, jefe del Departamento Antiterrorista de la PFA, indicó que esta subcultura se originó internacionalmente tras la masacre de Columbine (Colorado, Estados Unidos) en 1999. Desde entonces, operó descentralizadamente a través de foros y plataformas como Discord o Telegram. Según el experto, el proceso de radicalización pasó por distintas etapas, desde el consumo de material ilícito hasta la planificación de ataques propios.







