El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, advirtió que ni los cambios partidistas en Estados Unidos ni las concesiones a Washington pondrán fin a la hostilidad estadounidense hacia la nación iraní. Durante un mensaje conmemorativo por el aniversario de la toma de la embajada de EE. UU. en Teherán en 1979, Jamenei sostuvo que quienes depositan esperanzas en transformaciones del sistema hegemónico o imaginan que otorgar concesiones disuadirá la hostilidad están gravemente equivocados.
El mandatario remarcó que la única vía para alcanzar un estado de «disuasión absoluta» es continuar fortaleciendo a Irán, destacando que la solidaridad, la unidad nacional y la cohesión social son los pilares fundamentales del éxito. Asimismo, advirtió que si se repiten actos de agresión, la lucha del país se expandirá a una esfera mucho más amplia.
Estas declaraciones se producen en el marco de los resultados de las elecciones intermedias en Estados Unidos, donde los demócratas aseguraron el control de ambas cámaras del Congreso. Ante esto, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, señaló a través de la red social X que, por conciencia o por los costos de vida, los estadounidenses dijeron «no a la guerra», un mensaje que desde Irán aseguraron respaldar.
Paralelamente, miles de ciudadanos salieron a las calles en Teherán y en otras 900 localidades del país para conmemorar la histórica toma de la embajada de 1979. Durante las movilizaciones, los manifestantes condenaron la agresión contra la soberanía iraní y exigieron venganza por las víctimas de los recientes enfrentamientos, mientras que el alcalde de Teherán, Alireza Zakani, afirmó que una eventual reapertura del estrecho de Ormuz dependerá de que Washington cumpla con sus obligaciones y adopte medidas prácticas.







