El lactante de 28 días respira por sus propios medios y no presenta daño ocular. Los padres siguen detenidos y el fiscal Paygés descartó la participación de terceros.
Un importante avance médico trae alivio tras el dramático caso del bebé de solo 28 días que fue internado la semana pasada por graves lesiones y presencia de estupefacientes en su organismo.
El pequeño mostró una notable evolución clínica en el Hospital de Niños de la ciudad de Córdoba, donde se le retiró la asistencia respiratoria de oxígeno y se dispuso su traslado a una sala de cuidados intermedios.
El fiscal de la causa, Francisco Paygés, confirmó que las pericias médicas descartaron daño ocular y ratificaron que el lactante conserva actividad craneal tras la fractura sufrida.
Si bien restan concretar estudios neurológicos complejos cuando se estabilice por completo, la criatura evoluciona favorablemente luego de haber ingresado en estado crítico con traumatismo y fractura de cráneo, quebradura en un homóplato y restos de cocaína en sangre tras pasar por el Hospital Iturraspe de San Francisco y el Neonatal.
En el plano judicial, los padres de la víctima, de 26 y 33 años, continúan detenidos y serán sometidos a declaración indagatoria durante la próxima semana, una vez que la fiscalía cuente con un informe definitivo sobre el estado de salud del lactante.
Paygés precisó que descarta nuevas detenciones al no existir sospechas de la intervención de terceros en los hechos.
En tanto, las evaluaciones realizadas por los equipos técnicos de la fiscalía sobre el entorno familiar descartaron que los otros dos hermanitos hayan sufrido episodios de violencia.
Por este motivo, la guarda de los menores se mantendrá bajo la responsabilidad de la abuela mientras avanza el proceso instructorio.







