Al menos 139 migrantes, entre ellos 15 niños, perdieron la vida y otros 84 continúan desaparecidos tras el naufragio de una embarcación que transportaba a más de 300 personas desde Yibuti hacia Yemen.
El trágico episodio ocurrió al norte de la ciudad portuaria de Obock, en la costa oriental de Yibuti, cuando el barco intentaba atravesar el golfo de Adén. De acuerdo con los datos difundidos por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la embarcación transportaba a 305 migrantes y únicamente 82 personas lograron sobrevivir, siendo todos ellos ciudadanos de Etiopía.
Los equipos de rescate recuperaron nuevos cuerpos, lo que elevó la cifra de víctimas fatales, mientras continúan las labores de búsqueda ante la posibilidad de que el balance aumente debido a la cantidad de desaparecidos. Según los testimonios de los sobrevivientes, la embarcación comenzó a hundirse poco después de zarpar debido al evidente exceso de pasajeros.
Este suceso se inscribe en la denominada Ruta Oriental, un corredor migratorio que conecta el Cuerno de África con la península arábiga y que es considerado uno de los más peligrosos del mundo. Cada año, miles de personas procedentes principalmente de Etiopía y Somalia cruzan Yibuti para intentar llegar a Yemen y buscar oportunidades de empleo en países del golfo Pérsico, enfrentándose a graves peligros como embarcaciones sobrecargadas, redes de tráfico y la inestabilidad derivada de los conflictos armados en la región.







